domingo, 8 de marzo de 2026

CUANDO FUI MONTAÑA

Tiempo atrás, en una de mis reencarnaciones, elegí ser montaña. Una gran montaña solitaria, enorme, altiva y serena.

Un hilo invisible rodeaba mi base para protegerme de intrusismos ajenos y otros tipos de alergias atmosféricas. 

Desde la orientación sur de mi cima observaba los océanos, los mares y lagos de este basto mundo, y en los días claros y azules disfrutaba del canto y la belleza de la danza de las sirenas.

En la orientación norte, el paisaje estaba bordeado por un gran Río de aguas serenas y por un bosque infinito de Alces cuyas ramas acariciaban la orilla del cauce, y las hojas, perfumadas por la brisa del sándalo, mecían con mimo formando pequeñas olas y destellos de luz.

Cuando fui montaña, desde el centro mi cima, en las noches de luna llena, jugaba a ser Antoine de Saint-Exupéry, describiendo planetas llenos de primaveras con volcanes para deshollinar, sabios y sabias con quien dialogar, un blog de dibujo para colorear campos de margaritas y mil rosas sin espinas.

Durante el silencio interior, interrumpido a veces por los trinos de un ruiseñor, se escuchaba la voz despierta de Oscar Winde susurrándome al oído bellos cuentos de amor, y sueños imposibles de mundos resilientes donde reinaba la paz, la justicia, la hermandad... 

Cuando fui Montaña... 




domingo, 18 de enero de 2026

SIN TÍTULO

 Si me das a elegir...

Elijo el mar y la caricia de las olas sobre mi cuerpo desnudo 

 El bosque de sauces y el abrazo amable de un árbol

El musgo con olor a tierra que impregna mis sentidos

El vuelo de pájaros que abanican el cielo y alimentan mis sueños

Los cantos rítmicos de un grillo y el croar de las ranitas de San Antonio

La lluvia cálida y liviana que enjuaga mis lágrimas

Las sonrisas amables de cien margaritas silvestres

El viento armónico de otoño que pinta de colores ocres mi corazón

Los arcoíris que dibujan el cielo cuando cesan las tormentas

La música del silencio que siembra el alma de amor

Las estrellas de nieve que se posan en las ramas desnudas de invierno

Me elijo a mi en mi propia compañía y soy feliz en la naturaleza amable

que transcurre en calma, plácida y serena


     y elijo esta canción porque me encanta así como está maravillosa versión de Rosalía